Ibiza no son solo playas doradas y noches infinitas de fiesta: la isla esconde una red de senderos que conectan acantilados salvajes, bosques de pinos y calas secretas donde el Mediterráneo se muestra en su estado más puro.
Y es que aquí se esconden rincones que solo se revelan a quienes deciden recorrerla con calma, paso a paso. Por eso, te recomendamos 3 rutas de senderismo en Ibiza con las que podrás disfrutar de la cara más auténtica de la isla.
Ruta Es Canar – Sant Carles

El norte de Ibiza invita a bajar el ritmo, caminar sin prisa y conectar con la naturaleza más auténtica, mientras descubres algunos de los lugares más emblemáticos de la isla. Esta ruta de senderismo tiene una longitud aproximada de 12 km y se recorre en unas 3 horas.
El camino comienza en la playa de Es Canar y finaliza en la encantadora iglesia de Sant Carles, atravesando los paisajes rurales de Santa Eulalia. A lo largo del recorrido encontrarás paradas mágicas como Cala Nova y Cala Llenya, dos playas perfectas para descansar y darte un baño en aguas cristalinas, además de uno de los rincones más icónicos de la isla: el mítico mercadillo hippy de Las Dalias, donde la esencia bohemia de Ibiza sigue viva.
Ruta Atlantis – Torre des Savinar

Entre los secretos mejor guardados de Ibiza se encuentra Atlantis, un lugar mítico y casi mágico que merece ser descubierto. Muy cerca de Cala d’Hort, este antiguo acantilado de arenisca fue esculpido hace siglos para extraer las piedras que luego se usaron en construcciones de Sant Antoni y Dalt Vila. El resultado es un paisaje sorprendente: escalones perfectamente tallados, plataformas gigantes y piscinas naturales de aguas cristalinas.
A escasa distancia de Atlantis se alza la enigmática Torre des Savinar, conocida popularmente como la Torre del Pirata.
Esta ruta circular circular dura aproximadamente dos horas y recomendamos hacerla por la tarde y aprovechar para ver uno de los atardeceres más mágicos de la isla, desde Es Vedrà.
🥾 Es Vedrá- Atlantis – Cala d’Hort – Torre des Savinar – Sa Pedrera
Ruta Cala Llonga – Roca Llisa

Desde la amplia y tranquila playa de Cala Llonga, parte una de esas rutas que parecen diseñadas para desconectar del mundo. El sendero asciende y desciende entre colinas cubiertas de pinos mediterráneos, regalándote en cada tramo vistas al mar y al paisaje rural de Santa Eulalia.
Esta excusión tiene una duración aproximada de 1 hora, por eso, se trata de un recorrido perfecto para quienes buscan una caminata ligera pero llena de encanto.
El destino final no podía ser más especial: el mirador de Sol d’en Serra, un balcón natural desde donde contemplar cómo los acantilados se funden con las aguas turquesas del Mediterráneo.