Entre los acantilados de Cala Llentia, escondido en el suroeste de Ibiza, se alza un monumento que muy pocos conocen y que creemos que merece la pena visitar.
Se trata de la obra del artista australiano Andrew Rogers «Time and Space», Tiempo y Espacio, encargada por fundador del Cirque du Soleil y que forma parte del proyecto artístico internacional «Rythms of life», un conjunto de instalaciones a gran escala repartidas en más de 16 países en medio de la naturaleza.
La obra es un conjunto de 13 columnas de basalto traídas desde Turquía y colocadas en círculo que siguen la proporción de la secuencia de Fibonacci. La más alta, en el centro, está rematada con pan de oro de 23 quilates que brilla con los últimos rayos del sol.

Sobre la obra, hay varias interpretaciones, unas dicen que es un reloj solar y otras que se trata del sistema solar, con el sol en el medio. Aunque también hay algunas más místicas que ponen hincapié en la conexión entre el tiempo y el espacio.
Además, a Tiempo y Espacio se le llama de muchas maneras, como el el Stonehenge ibicenco, los monolitos o incluso la señal de aparcamiento para ovnis, debido a su monumentalidad en medio de la nada, y justamente por esto, nosotros creemos que es una de las joyas secretas de la isla que no aparecen en todas las guías y que hay que visitar.