Si hay algo mítico en Ibiza más allá de sus discotecas y calas secretas, es Es Vedrà, una isla rocosa en medio del mar, llena de misticismo y leyendas.
El islote mide 413 metros de alto y está completamente deshabitado, ya que actualmente se encuentra protegido y forma parte de la reserva natural de Cala d’Hort.
Mitos y leyendas
Algunos dicen que después del Polo Norte y del triángulo de las Bermudas, es uno de los puntos más magnéticos de la Tierra, y no sabemos si es por esto (Es Vedrà está compuesto de piedra caliza, no por elementos magnéticos), o por su belleza e inmensidad, que se esconden detrás de él mucho mitos y leyendas.
Hay quien dice que aquí es dónde vivían las famosas sirenas griegas que, con su precioso canto, embrujaban a los marineros y los atraían hasta matarlos.
Otra de las teorías y mitos que rodean Es Vedrá es que es el lugar de nacimiento de la diosa Tanit. Esta diosa está asociada a la fertilidad, la luna, el amor, la guerra y, sobretodo, a la protección de Ibiza.
Lo único que sabemos que es cierto es que cuando te acercas al islote, sobretodo en la puesta de sol, notarás una sensación mágica en tu cuerpo, porque su vista atrapa y enamora.
¿Cómo visitarlo?
Nosotros te recomendamos la puesta de sol como momento ideal para visitar Es Vedrà, aunque su magia está viva a cualquier hora del día.
El islote está protegido, por lo cual, la mejor manera de verlo es desde un barco o desde la bahía de Cala d’Hort. Si escoges esta última opción, podrás disfrutar de un atardecer con copa en mano, ya que hay numerosos bares y restaurantes desde los cuales verlo.
También, otra opción, si prefieres huir del bullicio de la gente y estar en plena naturaleza, puedes ir hasta la Torre des Savinar, o la Torre del Pirata. Nosotros te proponemos hacer una pequeña excursión hasta ahí, para disfrutar al máximo de todo lo que ofrece la isla.

