Con el fin de la temporada de fiestas y discotecas, de días eternos en sus playas secretas y del calor del verano, Ibiza en invierno se transforma y tiene un encanto único y mágico para todos aquellos que les gusta disfrutar de la isla sin el característico bullicio estival.
Para nosotros, Ibiza en invierno es un pequeño tesoro escondido que poca gente conoce. Puedes disfrutar de paseos por la naturaleza, visitar calas vacías o participar en alguna de las actividades culturales que ofrece la isla durante esta temporada.
Por esto, te traemos los mejores planes para disfrutar de la isla blanca fuera de temporada.
Pasear por Dalt Vila, el casco antiguo que es Patrimonio de la Humanidad
Dalt Vila, en la capital de Ibiza, ha sido el escenario del paso de numerosas civilizaciones, desde fenicios, hace más de 2.500 años, hasta árabes, bizantinos y catalanes.
Gracias a los rastros arqueológicos de todas estas civilizaciones, el recinto enmurallado fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1999.
Durante tu paseo, podrás visitar algunos de los museos locales que hay. De esta manera, podrás profundizar más en la historia y tradiciones de la isla. Y, sobretodo, te recomendamos no perderte la Catedral de Santa María, un must si visitas Dalt Vila.
Y es que para nosotros, pasear por Dalt Vila es vivir la historia de Ibiza de primera mano, una experiencia cultural que recomendamos no perderse.
Senderismo en la isla

Más allá del calor del verano, el tiempo en Ibiza durante el resto del año es bastante agradable. Por lo que si te gusta la naturaleza y el senderismo, te proponemos ponerte las botas, coger la mochila, preparar un bocata y recorrer kilómetros de acantilados, bosques y montañas.
Visitar los mercadillos hippies

El pasado hippy de Ibiza quizás no continua tan latente en su día a día, pero hay refugios en los cuáles se puede respirar su esencia de los 60s y los 70s. Se trata de mercadillos como las Dalias, que ofrecen a los visitantes la experiencia de esa isla que parece perdida.
A pesar de que en temporada estival los mercadillos hippies de Ibiza amplian sus horarios, muchos permanecen abiertos en invierno. Para nosotros es una oportunidad genial para ver los puestecitos y las tiendas sin que estén abarrotados de gente.
Visitar calas secretas para ti solo

En verano, por muy escondidas que estén las calas, suelen estar llenas de gente. Por eso, creemos que visitarlas en invierno es una oportunidad única para disfrutar de su belleza.
Y es que a pesar de que no nos podamos bañar (o quizás los más atrevidos si), poder pasar un día de sol con unos bocatas y las vistas tu solo en una playa paradisíaca no tiene precio.
Puedes ir a cualquier hora y no te encontrarás a decenas de bañistas como en época estival, sino que incluso podrás estar tranquilo en algunas de las calas más famosas (las cuales es mejor evitar en verano).
Así que sí, invierno también es un momento ideal para descubrir rincones y calas secretas en Ibiza.
Pueblecitos con encanto

Una cosa que nos encanta de nuestra isla, son los pueblecitos pequeños, con casas bajas y calles peatonales. Uno de nuestros favoritos es Santa Gertrudis de Fruitera, uno de los pueblos con más encanto de Ibiza.
Se encuentra en el centro de la isla, por lo que te recomendamos ir en coche o autobús, y destaca sobretodo por su ambiente bohemio. Está lleno de galerías de arte, tiendas de artesanía y espacios creativos.
Además también te recomendamos degustar la gastronomía de la isla en sus bares y restaurantes, que se han hecho famosos por sus bocadillos de jamón y pan de payés.
Fiestas patronales sin masificación
¿Qué plan mejor que conocer un pueblo gracias a sus fiestas patronales? Aunque Ibiza sea la capital de las discotecas y los clubes, sigue manteniendo la tradición de sus fiesta propias que, para nosotros, nada tiene que envidiar a las otras.
Nosotros destacamos en enero las fiestas de Sant Agnès, donde podrás ver ball de pagès y otras tradiciones ibicencas.
También en enero se celebran las fiestas de Sant Antoni i podrás disfrutar del Festival Sant Antoni Trucks en el puerto, donde se combina baile, música y gastronomía.

